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Economia en el Tahuantinsuyo

En gran medida, la organización económica de los incas, tanto en la producción, intercambio y distribución de riqueza, se estructuró en base al desarrollo de adelantos tecnológicos antiguos o recientes, los cuales fueron utilizados de acuerdo a los intereses de la nobleza cusqueña.

Producción

El sector agropecuario que comprendía la agricultura, conservación y almacenaje de alimentos, fue la principal actividad económica (Ciro Hurtado nos dice sobre los Alimentos de la época inca: “El hombre de los diversos grupos sociales, desarrolló una alimentación natural o biológica balanceada, eficiente y de alto valor nutricional basada en la extraordinario diversidad biológica del geosistema Tahuantinsuyo. El hombre Tahuantinsuyano, organizó su espacio geográfico con autosuficiencia alimentaria, aprovechando su capacidad de autoproducción y una constante actitud conservacionista del equilibrio geosistémico y de la permanente renovabilidad natural de la biomasa” Hurtado – 2000), la que gozó de mayor interés en el Tahuantinsuyo, El aporte de los incas fue sintetizar los logros de culturas anteriores, desarrollados a lo largo de siglos.

Fuerzas productivas

En el Tahuantinsuyo la fuerza de trabajo estaba constituida por los hatunrunas, purej, yanaconas, mitmas, acllas y hipijcunas. “Los hatunrunas o runas eran personas dedicadas a las labores agropecuarias y artesanales (campesinos y artesanos); los purej eran los jefes de cada familia campesina; los yanaconas eran los esclavos, particulares, que pertenecían a los “señores” y no tenían derecho de nada; los mitmas o mitimaes constituyeron grupos de familia esclavas, quienes eran llevadas a otras regiones, desarraigándolos de sus lugares de origen, con fines económicos y políticos garantizado así, una mejor producción y paz social; las acllas acllacunas eran las esclavas tejedores de la corte que tenían como maestras a las mamaconas; y por último los hipijcunas o hipipacuj eran los cargadores – descargadores que completaban la faena”………… (Vargas Salgado, Humberto – 1987).

Agricultura

Fue sin duda la base económica del poblador andino desde que se inicio la domesticación de plantas y animales. Los incas tomaron diversas técnicas para hacer posible la agricultura a gran escala y ampliarla frontera agrícola.

Entre ellos destacan:

  • Canales, represas y pukios o pozos.
  • Wachaques o chacras hundidas.
  • Waru-waru o camellones, chacras elevadas sobre tierras pantanosas.
  • Qochas o lagunas artificiales.
  • Andenes o enormes “maceteros” escalonados en los cerros, formando terrenos planos a los cuales llamaron “pata”.
  • Islas flotantes, utilizadas por los Uros en el lago Titicaca.
  • Mejoramiento de las herramientas de cultivo con el empleo del bronce: las chaquitacllas y raucanas.
  • Empleo del guano de las aves marinas y del estiércol de camélidos para aumentar la productividad de la tierra.
  • Construyeron centros de experimentación agro biológicos, como los de Maray (Cusco), Castrovirreyna (Huancavelica) y carania (Yauyos), en andenes circulares donde se producían los productos de todo el imperio (funcionaban con el reloj solar); estos permitieron excelentes cosechas de más de un centenar de productos alimenticios.

El estado inca administraba y distribuía las tierras en base a las periódicas visitas que realizaba (de junio a agosto), el Tucuy Ricop o inspector estatal de los wamanis o provincias, quien, en coordinación con los curacas, distribuía las tierras de la siguiente manera (La tendencia de la tierra era ostentado por tres sectores: el sol, el inca y el pueblo; por tanto 2/3 partes de la tierra fueron propiedad directa del estado y beneficiaron al inca y a la nobleza imperial. El pueblo recibía una “Tupu” (aproximadamente ¼ de hectárea) de tierra por cada jefe de familia y medio “Tupa” por su mujer. En realidad estas tierras no eran de propiedad sino, más bien, eran áreas de trabajo y producción. El dueño de todo era finalmente el Estado inca. El trabajo fue realizado en comunidad o colectividad; pero esta no es la propietaria de la tierra sino poseedora.)

  1. Tierras asignadas: Correspondían a los topos o chacras de extensión variable, que eran entregadas a las familias según el numero de sus miembros y de acuerdo a la calidad de la tierra.
  2. Tierras comunales: Llamadas Saqci, eran trabajadas colectivamente por el ayllu por temporadas, bajo la dirección de un collana, Suuso diverso junto con las tierras asignadas formaban la “marka” o tierra para la comunidad.
  3. Tierras en beneficio del estado: Destinadas a satisfacer el consumo de todo el aparato estatal, desde la nobleza central y la periférica (tierras de panacas y tierras de curacas) hasta los ejércitos y funcionarios de menor jerarquía. Eran tierras escogidas por su alta productividad.
  4. Tierras en beneficio del culto solar: Para la mantención del sacerdocio estatal es decir, de la producción de estas tierras mediante la minca (trabajo mancomunado de los hatunrunas) se beneficiaba todo el personal de culto.

Ganadería

El poblador andino fue el único pastor de toda América. Domestico la llama y la alpaca para disponer de su lana, de su capacidad de carga, de su estiércol o takia y de su carne, a esta última aprendió a deshidratarla para tener carne seca o charqui.

La ganadería surgió en el Arcaico inferior, la practicaron en la región de Ayacucho, y en los diversos pueblos andinos, incluidos los incas.

“La ganadería en el espacio Tahuantinsuyo de los siglos XI a XVI, estuvo organizada y distribuida, constituida por animales mayores, como los camélidos; por animales menores, como el cuchito o cerdo peruano, el venado y la taruca y por diversidad de otros menores como el cuy, el alco, los aves, etc.”

La ganadería y crianza de animales menores se incremento en relación al crecimiento de la población, para el abastecimiento de carne fresca y deshidratada “charqui”, para utilizar su lana en las hilanderías y centros textiles, que confeccionaban diversidad de telas y vestidos para el pueblo y los funcionarios encargados de la administración del Tahuantinsuyo, y para ser utilizados como transporte, y proveerse de materia prima como cueros, pieles, plumas, huesos, etc. (Hurtado – 2000)

Almacenamiento y conservación de alimentos

El Tahuantinsuyo no solo desarrollo las técnicas de deshidratación de alimentos aprendidos de los pueblos anteriores, como el chuno (de la papa) y el charqui (de la carne de camélidos), sino que estableció una compleja red de almacenes con sistemas de pisos escalonados y canales de ventilación y drenaje. Se afirma que la capacidad de almacenamiento de los excedentes de producción en el Tahuantinsuyo superaba los 2000000 de m3.

Sobre la conservación de alimentos: … los antiguos peruanos ensayaron y pusieron en práctica muchas técnicas, las mismas que fueron enseñadas a través de una educación a base del trabajo para lograr bienestar de la población. Estas técnicas para conservar los alimentos, que todavía se practican en el área andina por herencia de generación a generación, se aplicaba para presentar los alimentos por mucho tiempo, a través de diversos procesos de deshidratación

“A base de la deshidratación, se logro la seguridad alimentaria de la población, aun en las épocas de emergencia: se logro una mayor concentración de los componentes químicos de los alimentos, haciendo más nutritivos y sobre todo se logro una eliminación total del agua de los alimentos disminuyendo así su peso y volumen para facilita su transporte a grandes distancias.

Los Tahuantinsuyanos o antiguos peruanos, fueron los primeros en desarrollar las diversas técnicas de deshidratación de alimentos en el mundo, por medio del frio y del calor… así tenemos deshidratación por asoleo (caigua o achoccha), deshidratación por salado – asoleo (papa seca, cucupa, maíz pelado, choclo o chochoca), deshidratación por cocción remojado – asoleo (tarhui seco), deshidratación por putrefacción – asoleo (papa o tocohs, maíz otocosh), deshidratación por salado – ahumado (carne ahumada, pescado ahumado), por maceración (yuca o fariña), congelación – remojado – asoleo (papa, chuño, oca o caya), tostado molido (maíz-machica…)” (C. Hurtado – 2000).

Construyeron depósitos o collcas para almacenar la producción de los ayllus en previsiones de catástrofes y problemas diversos como reserva para el Estado.

También hicieron tambos o posadas ubicados a un día de camino de distancia del anterior, guardaban en ellos las reservas de la producción destinadas por el Estado. Para los funcionarios y el ejército incaico.

Relaciones de producción

Todo sistema de producción se basa en las fuerzas productivas y en las relaciones sociales de producción. Parte de las fuerzas productivas son las tierras, los bosques, oficios, sistemas hidráulicos, medios y vías de comunicación, etc. Las relaciones sociales de producción en cambio se establecen según la forma de propiedad sobre los medios de producción, y solo existen dos tipos: colectiva o comunitaria y propiedad privada o particular.

En el Tahuantinsuyo o de dominio inca, la propiedad privada era a favor de los incas (nobleza cusqueña) y regulada a través del Estado. Los principales medios de producción durante el incario eran las tierras, los sistemas hidráulicos eran de vital importancia por que garantizaban el control y manejo del agua para desarrollar la agricultura y estaban bajo control del Estado, al igual que los almacenes repletos de excedentes económicos. Este control estatista sobre los medios de producción fue un arma eficaz para la expansión imperialista de la élite inca.

La agricultura era la principal actividad económica y la generadora del excedente económico; por eso a propiedad sobre la tierra era de extrema importancia.

¿Trabajaban las tierras, la nobleza inca y el sacerdocio; reparaban las construcciones, canales, puentes y caminos? Lógicamente tales trabajos no eran realizados por ellos, sino por los integrantes de los ayllus (hatunruras), mitimaes, yanas, piñas, acllas, mamaconas, etc.

El estado inca explotaba principalmente el trabajo colectivo de los ayllus o comunidades campesinas e individualmente a los piñas y a las acllas (trabajadora de los acllahuasi).

Por eso, los elementos más característicos de la producción del Estado Inca son:

  • Los medios de producción, como tierras y ganados, estaban en poder de la nobleza. Las decisiones respecto a tierras y al trabajo dependían del sector social dominante.
  • Los prisioneros de guerra no eran condenados a pena de muerte (sacrificios humanos); su fuerza de trabajo era utilizada según disponía el Estado. Estos prisioneros, llamados pinacunas, recibían sanciones individualizada, heredadas a sus descendientes; eran confinados en regiones agrestes de la Selva Alta, a donde los envió Huayna Cápac para el cultivo de la coca ceremonial.
  • La formación de grupos familiares destinados a servicios especiales en perpetuo beneficio del Estado inca; como los yanas, servidumbre doméstica de las panacas (nobleza central) y los mitmas, trasladados de un lugar a otro para afianzar el poder y la difusión cultural inca en las zonas colonizadas.
  • El uso de medidas coercitivas como trabajos forzosos, destierro e incluso ejecución vinculada al control de nuevos pueblos que son obligados a aceptar las condiciones dadas por el Estado.
  • El empleo de las mujeres escogidas o acllas en ciertas actividades productoras de bienes y servicios a favor del Estado. Los cargadores (hipiqcunas) no recibían ninguna compensación.
  • La conservación de los ayllus y sus respectivas autoridades bajo el sometimiento de un estado centralista, represivo y esclavista.

Formas de trabajo

El ayni

sistema de trabajo colectivo de ayuda interfamiliar en beneficio del propio ayllu, para labres agrícolas o construcciones de viviendas, la ayuda era correspondida con toda la voluntad. Todos los miembros del ayllu trabajan en beneficio de la comunidad.

Este sistema de trabajo aún subsiste en las comunidades andinas del Cusco, Apurímac, Ayacucho, Huancavelica y los andes de lima (concretamente en la provincia de Yauyos, comunidades de Achin y Aquicha. En el mes de agosto de todos los años, aún es común escuchar la frase “mañana me ayudas y luego te ayudo”, es decir una reciprocidad, de igual a igual, en el trabajo. Estos vínculos colectivos eran solo en el seno de la comunidad, pero la relación con el estado no era reciproca sino de explotación)

La minca.-

Era también un trabajo comunal y solidario en beneficio del propio ayllu, o de ayuda a otro ayllu que lo solicitase. También subsistir en algunas pueblos del ande para elaboración de las viviendas de las nievas parejas. El trabajo en las tierras del Sol e Inca.

La mita.-

en el Incanato de desarrolló un sistema de producción esclavista, masificado, lo que quiere decir que el Estado era el principal esclavista y se apropiaba del trabajo, principalmente de las comunidades o ayllus. El Estado inca aparte de explotar a los ayllus también explotaba a trabajadores desligados de su ayllu: piña, acllas y mitahuarmis. Un mecanismo mediante el cual el Estado se apropia del trabajo de los ayllus y mita (turno) y consistía en la entrega forzosa de mano de obra en favor del Estado por los hatunrunas de los ayllus, entre los 18 y 50 años. El estado sólo les daba alimentación y eran movilizados con obediencia a sus curacas, quienes si recibían privilegios y regalos del Sapa Inca.

Durante el tiempo que los hatunrunas cumplían la mita como tributo colectivo, eran obligados a las más diversas labores.

  • Cultivo de las tierras para el Estado.
  • Construcción de obras públicas como caminos, puentes colgantes, oroyas, tambos, chucllas (posadas para los chasquis), templos, fortalezas, etc.
  • Actividades mineras y cultivos de coca.
  • Producción selectiva de bienes como orfebrería, cerámica, chicha, tejidos, vestidos para la nobleza, etc.
  • Servicios militares y otros.

Mediante la mita el Estado poda movilizar a millones de personas en todo el Imperio cuyo trabajo y producción permitió el engrandecimiento del Estado Inca.

La chunca.-

Era un sistema laboral de “defensa civil” en caso de emergencia: huaycos, deslizamientos, terremotos, etc. Donde las mujeres organizaban brigadas para los trabajos más urgentes en las estatales afectadas.

“La mujer estaba totalmente descartada de la vida cívica en los ayllus, señoríos y reinos. Pero más expectante que fuera su rol en este aspecto, siempre permanecía subordinada al varón. En algunas etnias norteñas (Tallan, Huaylas, Carangue) se les asignaba un papel preponderante, incluso hasta para suceder en los curacazgos cuando faltaban herederos hombre, y a nivel general las viudas sin hijos adultos y/o cualquier mujer con el marido ausente se convertían en jefes de la familia. Por lo demás para las tareas rígidamente0 domesticas de la casa, ellas eran las “reinas” del hogar”(Waldemar Espinoza – 1987)

LA EXPLOTACIÓN EN EL INCANATO

“Las relaciones de producción fueron incuestionables clasistas o des igualitarios; pro que el Estado Incaico – según viejas y nuevas investigaciones – eran propietaios de la fuerza de trabajo y medios de producción. En otras palabras, dueños de los hombres, del trabajo, de las tierras, el ganado y de los productos. El trabajo fue realizado en colectividad, existiendo, para tal efecto, tres formas de trabajos comunitarios: ayni, minca y mita.

El ayni fue un sistema de ayuda muto, trabajos comunes y recíprocos entre los vecinos sobre todo en las faenas de campo y pastoreo. La minta consistió en el laboreo gratuito en las tierras del inca y del sol en un ambiente festivo beneficiando, algunas veces a cierta persona importante, autoridad o colectividad. La mita era el trabajo realizado directamente para el Estado inca, era temporal obligatorio y no se recibían nada a cambio consistió en laboral minas y obras públicas (caminos, puentes, fortalezas, etc.) por parte de los jóvenes de los ayllus” (Vargas Salgado – 1987).

La redistribución

La nobleza central del Tahuantinsuyo acumulaba en sus depósitos ingentes recursos económicos y disponía de ellos de la siguiente manera:

  • Reservas estratégicas y militares.
  • Distribución entre las panacas reales y la elite dominante de cada suyo, provincias, ayllu, etc.
  • Devolución al pueblo productor de la parte almacenada en caso de calamidades. En resumen, las requisad concentradas por el Estado a través de la mita servían, a su vez, para redistribución y así reforzar la dominación, mostrándose “obsequioso”, con los curacas y “salvadores”, con los ayllus sumidos en una brutal explotación.

El intercambio

Algunos productos eran generados por los mismos pobladores en su ámbito regional, pero también podían obtener ciertos productos procedentes de otras regiones. Para ello utilizaron el sistema de: El trueque andino que se realiza en las “catus” (ferias), con el uso de medidas especiales de volumen.

El control vertical de un máximo de pisos ecológicos

El control vertical ecológico, estudiado por Jhon V. Murra, relaciona la explotación de recursos de las diversas regiones naturales (según Pulgar Vidal son ocho regiones), que resultan complementos entre sí, en un sistema económico centralista, Culturas que antecedieron a los incas, como los Chupachus y Yachas de Huánuco, los Lupacas y el mismo Tiahuanaco del Callao, desarrollaron este tipo de producción. Funcionaba tanto de forma continua (piso a piso) como discontinua. El Estado Inca potencio al máximo dicho control altitudinal de regiones naturales, complementado la producción de su región Quechua, con las otras regiones, sin necesidad de recurrir al trueque o comercio intercológico.

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