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Cotahuasi, la joya de Arequipa

Cotahuasi ubicado a 375 km al noroeste de la ciudad de Arequipa, es el resultado de la acción abrasiva de las aguas del río del mismo nombre, entre dos enormes macizos montañosos: el Coropuna (con 6 mil 425 msnm, el volcán más alto del Perú) y el Solimana (6 mil 093 msnm).

Desde su nacimiento, en la hermosa laguna de Huanzococha, a más de 4 mil 750 msnm, el Cotahuasi recibe los aportes del río Huayllapaña, en las cercanías de Pampamarca, por el norte, y el Huarcaya, próximo a Tomepampa hacia el oeste.

Para acceder al valle es preciso, en primer término, dirigirse hacia los poblados de Sihuas y Corire, en el corazón del fértil valle de Majes y, desde allí, iniciar el ascenso hacia la pintoresca localidad de Chuquibamba.

Un nuevo y vertiginoso ascenso nos ubica en una extensa planicie altoandina -la puna que domina el Apu de estas latitudes. Es el territorio de las tarucas (el elusivo ciervo andino), los cóndores y las vicuñas, además del hogar de un conjunto de comunidades dedicadas al pastoreo de camélidos y cultivo de oca, mashua y granos de altura.

Su nombre se derivaría de las voces quechuas cota (unión) y huasi (casa), lo que pondría de manifiesto el caracter comunitario de sus habitantes desde tiempos remotos.

Cabe destacar que cada domingo por la mañana, su calle principal, el Jirón Arequipa, se convierte literalmente en el centro del mercado.

El valle de Cotahusasi

En Cotahuasi podemos encontrar Ruinas y chullpas, waris e incas, prehispánicas, históricas; pero sobre todo un cañón, gigantesco, enorme, fabuloso: Cotahuasi, el cañón más profundo del mundo con 3,535 metros de profundidad, según afirman los investigadores.

Así de sorprendente es este destino arequipeño, donde la geografía es cortada por ríos poderosos, quebradas trepidantes y profundos abismos; y las poblaciones –ajenas al paso del tiempo- conservan su antiguo semblante, resistiéndose a cambiar, resistiéndose a perder sus viejas costumbres.

El imponente cañón del Cotahuasi se encuentra en la provincia de La Unión, una de las más accidentadas del departamento de Arequipa, por sus nevados de perenne belleza como el volcán Coropuna (el más alto del país con 6,425 metros) y el Solimana (6,117 metros); además de su variada vegetación, que crece entre los 1,000 y los 6,100 metros de altura.

Disfrutar de la profundidad del cañón es una experiencia marcada por sucesos singulares: un viaje de más de 14 horas (desde Arequipa) por una carretera en malas condiciones, una estancia sosegada en el pueblo de Cotahuasi y una agotadora caminata, con cruce de dos puentes colgantes y probable observación de cóndores, para llegar hasta Sipia, una espectacular catarata de 150 metros de caída.

La profundidad de Cotahuasi es el hogar ideal para especies en vías de extinción como el cóndor andino (Vultur gryphus), vicuñas (Vicugna vicugna) y tarucas (Hippocamelus antisensis), sólo una breve mención de la nutrida fauna; que sumadas a los atractivos arqueológicos y culturales del cañón, justificaron su declaración de Zona de Reserva Turística Nacional, otorgada en 1988.

Sin duda una increíble área geográfica que brinda los recursos naturales necesarios para la subsistencia de los pobladores cotahuasinos; cuyos orígenes se remontan a 10,000 años atrás; cuando un grupo de hombres y mujeres andinos se asentaron en la zona.

Pero la aventura no está ausente en Cotahuasi; muy por el contrario, el área es ideal para la práctica del canotaje (rafting), vuelo libre, escalada en roca, ciclismo de montaña, cabalgatas, rapelling y trekking. Cotahuasi, un cañón de aventuras y un rincón del pasado ancestral. Cotahuasi espera ser visitado.

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